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Prensa Web RNV/MppCT
18 Abril 2008, 01:28 PM
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Como una iniciativa internacional, el domingo 20 de abril se celebra la Noche Mundial a favor del derecho a la Observación de las Estrellas como patrimonio cultural, científico y medioambiental de la humanidad. Por tal motivo, la Fundación Centro de Investigaciones de Astronomía "Francisco J. Duarte" (CIDA) -organismo adscrito al MppCT- realizará el próximo martes 22 del presente mes una conferencia sobre este importante tema a partir de las siete de la noche en su propia sede en la ciudad de Mérida, organizada por la Coordinación de Programas Educativos.
El día 20 de abril de 2007, con motivo de la aprobación de la Declaración Internacional, la Conferencia Starlight, promovida por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la Unesco, entre otras instituciones, acordaron la celebración anual y en esta misma fecha, la Noche Mundial a favor del derecho a la Observación de las Estrellas.
El reconocimiento de la observación de luz de las estrellas como un derecho básico de la humanidad, es uno de los principales retos planteados por los científicos y personalidades que participaron en esta conferencia en defensa de la calidad del cielo nocturno y el derecho a observar las estrellas.
Contaminación lumínica
La calidad del cielo puede verse alterada por factores externos de diversas causas, aunque el más conocido es el de la contaminación lumínica derivado de un exceso de iluminación nocturna o de la mala calidad de ésta.
Este fenómeno (contaminación lumínica) tiene efectos sobre la biodiversidad de la flora y fauna nocturna, que requiere de la oscuridad para sobrevivir y mantener su equilibrio. Esto, además del despilfarro en el uso de la luz y energía, enlazada con uno de los principales problemas ambientales del planeta: el cambio climático.
Según información aportada por el Departamento de Tecnología e Innovación de la Fundación CIDA, la contaminación lumínica es producida por los sistemas de iluminación artificial destinados al alumbrado de las calles, los edificios, monumentos y avisos publicitarios. Debido al diseño de las lámparas convencionales, más del 30 por ciento del flujo luminoso emitido llega directamente al cielo. Esta luz es desperdiciada y además de contaminar el cielo nocturno representa un gasto energético y económico injustificado.
El efecto más evidente es la iluminación artificial del cielo nocturno. En los centros poblados y en las ciudades por obvias razones se utilizan grandes cantidades de iluminación artificial, por lo que el cielo se torna más luminoso de lo normal. En estas condiciones sólo son visibles las estrellas más brillantes, algunos planetas y la Luna, pues se afecta la majestuosidad del cielo natural.
Un primer paso en la reducción de los niveles de contaminación lumínica consiste en evitar que la luz llegue directamente al cielo. Para ello es indispensable colocar en las lámparas viseras adecuadas que reflejen la luz hacia el suelo, pues, de esta manera se obtiene al mismo tiempo, una mejor iluminación y se elimina el desperdicio contaminante de luz hacia el cielo. A través de este medio de comunicación se invita a la colectividad en general para que asista a esta conferencia sobre el Día Mundial en Defensa de la Luz de las Estrellas.
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